¿Eres de los que va de tiendas solo para mirar, y después busca en internet ese producto para acabar comprándolo online? Si es éste es tu caso, bienvenido al club.
Parece ser una práctica cada vez más habitual; se llama showrooming. Una moda que tiene en vilo a muchos retailers, quienes a diario presencian un desfile de curiosos, que se acercan a su establecimiento, buscan los productos que más le interesan, y se van, sin más, pasando por alto una actividad necesaria para la supervivencia del negocio: comprar.
Esta práctica está llevando a los comerciantes a tomar medidas insólitas, como puede ser la de cobrar entrada por permitir el acceso a su tienda, como si de un espectáculo se tratara. Así lo hace una tienda de Australia, que ha decidido cobrar 5 dólares australianos (aproximadamente 4 euros) a sus clientes; una cantidad que se devuelve, en caso de que el cliente finalmente realice alguna compra.
Increíble pero cierto, aunque esta empresa se vanagloria de tener productos exclusivos, y de que sus precios son muy similares a los que se pueden encontrar online, se ha encontrado ante la necesidad de tomar esta iniciativa.







